1947: Las aventuras de Bongo, Mickey y las judías mágicas (Fun & Fancy Free)

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Las aventuras de Bongo, Mickey y las judías mágicas (Fun & Fancy Free) amazon Disney+

Jack Kinney, Hamilton Luske, William Morgan y Bill Roberts.
LAS AVENTURAS DE BONGO, MICKEY Y LAS JUDÍAS MÁGICAS (FUN & FANCY FREE).
6/10

Categoría: Película, Antología.
Producción: Walt Disney.
Guion: Homer Brightman, Harry Reeves, Ted Sears, Lance Nolley, Eldon Dedini y Tom Oreb.
Año: 1947.
País: Estados Unidos.
Género: Fantasía, Aventura, Musical.
Técnica: 2D; Mixta y Marionetas (breves fragmentos).
Estudio: Walt Disney Studios.
Idioma: Inglés.
Característica: Animales Antropomórficos, Slapstick, Juguetes.
Duración: 1h 13min.
Clasificación por edades: Todas las edades.
Streaming: Disney+.

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Walt Disney Studios vio drásticamente reducidos los mercados a los que podía vender sus largometrajes, pues multitud de países europeos y asiáticos estaban inmersos en la contienda. Eso provocó que costosos largometrajes como Pinocho (1940) o Fantasía (1940) perdieran dinero. La situación se alivió un poco con la buena acogida de los más baratos Dumbo (1941) y Bambi (1942), pero empeoró tras la participación de Estados Unidos en el conflicto bélico. Entre otras medidas, el ejército intervino el estudio de Walt Disney y le ordenó que produjese films propagandísticos –Victoria por Medio de la Fuerza Aérea (1943)- o destinados a mejorar las relaciones con Latinoamérica –Saludos Amigos (1942) y Los tres caballeros (1944)-.

Realizados los encargos, el estudio se encontró con que parte de sus animadores se habían tenido que ir a combatir y que las finanzas tampoco daban para emprender la producción de nuevos largometrajes. Se dedicó entonces a empaquetar los cortos que había realizado a principios de la década en largometrajes recopilatorios con los que, una vez terminada la guerra, emprender de nuevo la creación de películas.

Las aventuras de Bongo, Mickey y las judías mágicas es el quinto de esos recopilatorios y el sucesor de Música, maestro (1946). Une dos propuestas inicialmente pensadas como largometrajes pero que pronto revelaron sus limitaciones narrativas, cosa que se nota. Ambas fueron realizadas a principios de los 40, antes de la entrada en la guerra del país, pero fueron archivadas o abandonadas por diversos motivos.

El film une los dos cortos con una introducción protagonizada por Jiminy Cricket, el grillo de Pinocho (1940). Eso sí, los guionistas no se esforzaron mucho en justificar el comienzo del primero de los segmentos, Bongo. Se limitan a mostrar cómo el simpático Petito encuentra un vinilo en el que la actriz Dinah Shore relata la historia, de modo que decide ponerla en el tocadiscos para oírla junto a los dos juguetes que están en la habitación.

El fragmento en cuestión es de lo más flojo que Disney ha propuesto en la gran pantalla. Entretendrá a los niños y es una tierna historia sobre un oso que aprende a vivir en la naturaleza, pero no incluye nada reseñable más allá del buen hacer del estudio en cuanto a dibujos y animación. Al menos si figura una curiosa secuencia en la que unos Cupidos sumen a la pareja de osos protagonista en una ensoñación amorosa. En ese pasaje la animación es interesante, aunque quizá a más de uno se le atragante la sobredosis de corazones.

Antes de dar paso al segundo segmento, asistimos a una introducción de imagen real que presenta al ventrílocuo Edgar Bergen y sus populares muñecos, Charlie McCarthy y Mortimer Snerd. Pepito Grillo aparece por allí para dar algo de continuidad, pero en esencia es una segunda parte independiente que no necesita de la primera para ser entendida. La introducción no está nada mal y Bergen despliega sus habilidades con eficacia, solo que es inevitable tener la sensación de que fue incluida en el metraje con el ahorro en mente.

El segundo corto, Mickey and the Beanstalk, sí es más atractivo, aunque también se nota que el estudio vio claro que no daba para un largometraje. Inspirado en el cuento de hadas inglés, ofrece una divertida relectura que reúne al trío habitual de los cortometrajes de Disney de los 30 en adelante: Mickey Mouse, Donald Duck y Goofy. Como de costumbre cuando se reúnen los tres, no falta una notable dosis de gags visuales, aunque el mejor de todos es el planteado en el desenlace, una ingeniosa revisión contemporánea del cuento.

Reseña Panorama
Puntuación
6
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