1969: La nave fantasma (Sora tobu yûreisen)

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La nave fantasma (Sora tobu yûreisen)amazon

Hiroshi Ikeda.
LA NAVE FANTASMA (SORA TOBU YÛREISEN).
7/10

Categoría: Película.
Guion: Masaki Tsuji, Hiroshi Ikeda.
Año: 1969.
País: Japón.
Género: Ciencia Ficción, Acción.
Técnica: 2D.
Estudio: Toei Animation.
Idioma: Japonés.
Característica: Fantasmas, Héroes, Robots.
Duración: 1h 1min.
Clasificación por edades: Todas las edades.

El mismo año en el que logró uno de sus mayores éxitos con El gato con botas, Toei Animation estrenó también este largometraje algo menos conocido. Adaptación del manga de Shôtarô Ishinomori, del que el estudio japonés ya había traslado a la animación una de sus más populares creaciones, Cyborg 009, La nave fantasma no tuvo el mismo éxito que las aventuras del gato de Charles Perrault ni que la anterior adaptación de Ishinomori.

Esta poco entusiasta acogida quizá tenga que ver con que se trata de una producción menos ambiciosa, en parte por una duración menor del estándar de 80 minutos de la Toei, en parte por su irregular animación. Globalmente, no está tan conseguida como El gato con botas, aunque sea, paradójicamente, más interesante o, al menos, singular.

Lo afirmo porque, a pesar de su desigual narración, incluye escenas bien animadas, hallazgos visuales y una mezcla de elementos que hace de esta película una lúdica curiosidad de serie B. El argumento no hay por donde cogerlo y son numerosos los fallos de lógica o los cambios de tono que chirrían, pero todas esas cuestiones forman parte de su peculiar encanto.

Un joven Hayao Miyazaki volvió a ser uno de los animadores clave, tras El gato con botas. Por lo visto, él diseñó el enorme robot y le encargaron la secuencia de combate que protagoniza. Sin embargo, no pudo desarrollarla como quiso y tuvo que plegarse a las órdenes de los mandamases del estudio, de modo que la realizó con desgana, de ahí que décadas después declarara no estar contento con el resultado. Al menos sí logró que la cinta reflejase su visión en contra de la fuerte militarización de las grandes potencias, lo que convierte el estreno en la Unión Soviética de la cinta -una de las primeras veces que tal cosa ocurría- en una deliciosa ironía.

Juan Manuel Corral, en su estupendo libro Hayao Miyazaki e Isao Takahata. Vida y obra de los cerebros de Studio Ghibli (2016), comenta esta película dada la participación de Hayao Miyazaki. Entre otros muchos aspectos interesantes del film, analiza la mezcla de elementos: “es un maravilloso ejemplo de tokusatsu en el campo de la animación, con la presencia de un robot de metal que lanza misiles desde el pecho (y que será trascendental para el boom de Mazinger Z) o con la aparición de un cangrejo gigante capaz de arrasar la bahía de Odaiba. Pero es que, además, congrega en la misma ensaladera elementos macabros propios del cine de terror, cuando los protagonistas tienen que investigar los secretos de una mansión habitada por un fantasma. La iconografía de este espectro apunta a la concepción de ciertos superhéroes popularizados por la Tôei, y también por la nikkatsu, en los años 50, al ser un esqueleto vestido de oficial de la Marina que luce sobre su calavera una visera de capitán (véase, por ejemplo, la serie televisiva protagonista por Gekkô Kamen). Y por si fuera poco, este regusto tétrico sazonado con gotitas de comedia para ser visionado por el público juvenil, así como la presencia de Jack, el perro que acompaña al protagonista, dejan percibir un homenaje a los dibujos detectivescos de Hanna-Barbera sobre Scooby-Doo”.

Nota: esta película también es conocida en español como El barco fantasma.

Reseña Panorama
Puntuación
7
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