2019: Mi vida en Versalles (La Vie de Château)

0
La Vie de Château

Nathaniel Hlimi y Clémence Madeleine-Perdrillat.
MI VIDA EN VERSALLES (LA VIE DE CHATEAU).
10/10 – EL OLIMPO

Categoría: Cortometraje, Especial.
Guion: Nathaniel Hlimi y Clémence Madeleine-Perdrillat.
Año: 2019.
País: Francia.
Género: Comedia.
Técnica: 2D.
Estudio: Miyu Productions.
Idioma: Francés.
Característica: Niños, Delicado, Intimista, Familia.
Duración: 28 min.
Clasificación por edades: Todas las edades.

La Vie de Château (la vida en el castillo) se llevó el premio del jurado para un especial de televisión en la edición del 2019 del más importante festival de animación, el Festival de Annecy. Es fácil comprender el porqué, pues es una maravilla de esas que seducen a los ojos y al corazón -que es una forma cursi de llamar a la mente-.

Fue un encargo de France Télévisions, el ente televisivo público francés, que lanzó un concurso para la realización de especiales animados. Nathaniel Hlimi y Clémence Madeleine-Perdrillat se presentaron con una propuesta singular: el relato iniciático de una niña que acaba de convertirse en huérfana tras la muerte de sus padres en los atentados terroristas de París del 13 noviembre del 2015. Si ganaron un concurso infantil que parte del más sangriento atentado sufrido por Francia es porque lo tratan con una gran delicadeza y porque tan dramático evento es solo un telón de fondo, un punto de partida, que percibirá sobre todo el público adulto.

La Vie de Château no edulcora el abrupto cambio en la vida de la niña pero tampoco busca la emotividad ni hay rastro de melodrama. Es más, el género que predomina es la comedia y el tono es esperanzador y vitalista. Por otra parte, es muy interesante cómo en un contexto realista, que incluye decorados reales de Francia y Versalles -entre ellos, ofrendas florales a las víctimas en un emblemático monumento parisino-, introduce una estructura narrativa que parece tomada del cuento tradicional. Figuran muchos de sus elementos característicos: una heroína (la niña), un ayudante (Malcom, su mejor amigo), un ogro (el tío), un laberinto (en las entrañas de Versalles) y un villano (alternativamente, la funcionaria del estado, el tío o incluso “la araña”).

Desde un punto de vista estético, la obra es también una delicia cuya animación conserva el aspecto del dibujo a mano -realizado por Nathaniel Hlimi– y que, de nuevo, en un contexto realista introduce con acierto elementos fantásticos. Ya desde la primera escena deja claro ese imaginativo enfoque al convertir las tumbas de los padres en sarcófagos y la pasión por la egiptología de la protagonista será un creativo leitmotiv visual durante todo el metraje. Además, figuran pasajes preciosos, como el relato ilustrado en el fuego.

Es también admirable cómo capta a todos los personajes con solo unos rasgos, la cantidad de matices con los que desarrolla a los protagonistas y el sentido del humor con el que enfoca pasajes potencialmente tristes: los gags de la cama que se rompe y del muñeco de nieve dentro de la casa son impagables.

En definitiva, La Vie de Château es un excelente ejemplo de cómo debería ser más a menudo la animación para niños: una propuesta que los trata como los seres inteligentes y sensibles que son. Y si además, como en este caso, posee una relectura para adultos, tanto mejor. Aseguran los directores que una de sus inspiraciones fueron las películas sobre el duelo infantil, entre ellas Mi vecino Totoro (1988), la obra maestra de Hayao Miyazaki. Se nota: ambas obras conciben la fantasía como uno de los caminos más eficaces para contar la realidad y la abordan con la misma combinación de delicadeza e imaginación.

Reseña Panorama
Puntuación
10
Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here