2019: Las golondrinas de Kabul (Les hirondelles de Kaboul)

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Las golondrinas de Kabul (Les hirondelles de Kaboul) amazon

Zabou Breitman y Eléa Gobbé-Mévellec.
LAS GOLONDRINAS DE KABUL (LES HIRONDELLES DE KABOUL).
9/10

Categoría: Película.
Año: 2019.
País: Francia, Luxemburgo, Suiza.
Género: Drama.
Técnica: 2D.
Estudio: Les Armateurs, Mélusine Productions.
Idioma: Francés, Arábigo (breves fragmentos).
Característica: Aventurado, Autoritarismo, Comprometido, Emotivo, Delicado, Intimista.
Duración: 1h 21min.
Clasificación por edades: NR-7.

Por películas como esta admiramos a la industria cinematográfica francesa. Un film basado en la novela homónima de Yasmina Khadra, que relata la vida de dos matrimonios afganos bajo el régimen talibán: no es precisamente un tema por el que la gente corra a los cines. El medio elegido es la animación y, como podéis imaginar por las cuestiones que aborda, no es para niños -en algunos países no se recomienda a menores de 13 o 14 años, en España se ve que confiamos más en la capacidad de los pequeños-. Además, está dirigido por dos mujeres, una de las cuales no tiene experiencia en la animación, mientras la otra debuta en la dirección de largometrajes. Una tercera mujer participa como guionista. Bravo (léelo con acento francés, te lo ruego).

Menos mal que hubo quien lo financió, porque Las golondrinas de Kabul es muy interesante. Desde un punto de vista estético, es muy atractivo cómo logra dar vida a un Kabul en ruinas con dibujos no realistas: la mayoría de los fondos están realizados sin excesivos detalles o se notan los trazos del pincel. Otra cosa es que muchos de esos fondos sean una maravilla que uno se quedaría contemplando en una galería de arte de verlos expuestos. De hecho, en ocasiones la animación que los completa es mínima -un gato que camina sigiloso, un coche que pasa e ilumina la noche con sus faros…, pero el escenario basta para captar nuestra atención.

El diseño de los personajes es algo menos deslumbrante pero sí muy eficaz. Es más, la protagonista, Zunaira, es un personaje del que resulta fácil enamorarse y en buena parte es por el aspecto del que le dota Eléa Gobbé-Mévellec, no solo por su inteligencia y vitalidad. En cuanto a la animación, es increíble el partido que le saca a su carácter esencialmente minimalista, pues imagino que por razones presupuestarias son muy pocos los elementos en movimiento en cada plano. Pero para darse cuenta hay que fijarse bien, porque está tan bien hecho que enseguida uno cree estar frente a personajes de carne y hueso.

Las golondrinas de Kabul es también un poderoso retrato de las terribles consecuencias de un régimen totalitario, radical e integrista. Muestra un Kabul horroroso, en el que ningún ser humano sensible puede vivir sin gran sufrimiento. Un mundo en el que, por supuesto, las mujeres carecen de libertad alguna y prácticamente no son consideradas seres humanos, y donde se practica la lapidación.

Es un film casi insoportable en sus momentos más dramático que, al menos, ofrece un resquicio de esperanza con su sorprendente y emotivo desenlace. Uno sale triste del cine, pero también con esa intensa plenitud que da el haber visto una obra de gran humanidad y belleza.

Reseña Panorama
Puntuación
9
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